Yo, que como la muerte he sido expulsado del corazón de los hombres, como la muerte retorno a ellos bajo la piadosa forma de un augurio.
viernes, 9 de septiembre de 2016
Casiopea
Camino al azar, entre desechos.
Arde
la luz albina de Casiopea.
Un mastín devora una culebra.
Me mira.
El viento empaña sus ojos vacuos.
Me habla:
"Sé que obro mal.
Perro no come serpiente.
Pero qué puede hacer
un animal abandonado.
¿Qué puedo hacer?", repite.
Me acerco en silencio, mientras,
abatido, el lomo turbio recuesta.
Tan humana desolación
humana respuesta exige.
Un cuello de botella
degüella su sufrimiento.
Después lamo la herida,
me alimento durante horas.
Quizá estuvo mal.
Hombre no bebe perro.
¿Mas quién soy yo para juzgarme?
Camino al azar por avenidas herrumbrosas,
dejo atrás la ciudad.
Estoy cansado.
Tumbado sobre las malvas,
reposo la cabeza en lecho de ortigas.
A mi manera febril, duermo.
Nubes convulsas me arrebujan.
Saciado, sueño la sangre.
viernes, 24 de abril de 2015
Linaje de las hojas (Antología "Universidad Complutense: País de poetas")
Do come to Dunsinane"
Macbeth
El exilio ha sosegado nuestro talante.
Descalzos abandonamos el día,
temerosos de pisar su limpio rostro.
"Partirás”, musitó la noche,
cuando el bosque y la ribera se confundan”.
Nadie supo
si las invasiones
al ritmo del oleaje acompasadas
silentes quimeras traerían,
ávida gorgona
o cenicienta hueste.
El ojo y la sien desgracia latían.
Inconscientes,
ignorando a nuestra espalda los susurros
de las ménades por septiembre conjuradas,
sobre las dunas leíamos efímeros sortilegios,
contemplábamos insomnes
la huella creciente del salitre en la arena.
Cabe los robles,
sigiloso,
el presagiado enemigo danzaba con el viento.
Tan lejano y familiar aquel tiempo.
Medusa encenagada, murmullo
de las silvas: "moraste donde nosotras,
donde habitamos habitaste".
Absortos por la vida lenta del coral,
nada resta del antiguo dolor,
el verbo y la expiación
en fotosíntesis transfigurados.
Mecidos por la marea,
apenas si recordamos
aquellas sombras
que otoño
arruga en nuestras casas.
El exilio ha sosegado nuestro talante.
Descalzos abandonamos el día,
temerosos de pisar su limpio rostro.
"Partirás”, musitó la noche,
cuando el bosque y la ribera se confundan”.
Nadie supo
si las invasiones
al ritmo del oleaje acompasadas
silentes quimeras traerían,
ávida gorgona
o cenicienta hueste.
El ojo y la sien desgracia latían.
Inconscientes,
ignorando a nuestra espalda los susurros
de las ménades por septiembre conjuradas,
sobre las dunas leíamos efímeros sortilegios,
contemplábamos insomnes
la huella creciente del salitre en la arena.
Cabe los robles,
sigiloso,
el presagiado enemigo danzaba con el viento.
Tan lejano y familiar aquel tiempo.
Medusa encenagada, murmullo
de las silvas: "moraste donde nosotras,
donde habitamos habitaste".
Absortos por la vida lenta del coral,
nada resta del antiguo dolor,
el verbo y la expiación
en fotosíntesis transfigurados.
Mecidos por la marea,
apenas si recordamos
aquellas sombras
que otoño
arruga en nuestras casas.
Nota: El presente poema (enésima reelaboración de un antiguo texto homónimo) ha sido incluido en la 1ª Antología Universidad Complutense: El País de los poetas, presentada en el Paraninfo de la Universidad Complutense el pasado 23 de abril, dentro de la Semana de las Letras. Dado que no pude asistir al acto ni a la correspondiente lectura de poemas, quisiera agradecer aquí a José Manuel Lucía Megías, director de la Semana, la U. Complutense, la Facultad de Filología y Poessible, impulsores del proyecto, mi inclusión en el libro junto a alumnos, profesores y otros miembros de la plataforma Escritores Complutenses.
sábado, 28 de febrero de 2015
Truco
Sea el rumor airado de las voces, sea
cada mañana el vértigo, se dijo,
pero en la culpa hocicar demasiado no es bueno
así que pensó en otras cosas
pensó en un guerrero que prepara fuego para una cabeza
pensó en una ciudad ahíta de banshees y trasgos
pensó en ensalmos
pensó en extrañas formas de vida,
pensó en el cuarzo y en el óxido
pensó en si existía el mal
pensó en si el mal, acaso, habría llegado a lomos de cometa,
somnoliento bajo el océano
hasta que un dios indolente lo entregó a los hombres,
decidió, aturdido, mejor sólo imaginar
imaginó una selva de cristal sobre la que había leído
imaginó una lágrima de obsidiana, un jaguar de obsidiana,
imaginó cervezas frías en bares cálidos
se le velaba la frente
imaginó el velo de Maya
imaginó los perros de la Morrigan
imaginó narvales emergiendo entre hielos árticos
imaginó filos de obsidiana
o quizá pensó que imaginaba.
Tramposo.
viernes, 4 de enero de 2013
Exvoto
Embadurnada en melaza
he aquí una cabeza
para tu marmita.
He aquí ceniza que fue seso.
Huesos que carcasa fueron.
He aquí tristeza cruda,
corazón de saliva, asadurilla.
He aquí presente sin días.
Algunos cabellos ralos,
tabas, piojos.
He aquí un cuerpo eviscerado.
Estas son mis ofrendas.
Señor de la carroña,
impoluta deidad alada,
hazme tuyo,
hazme olvido.
sábado, 17 de marzo de 2012
Minima moralia
Odiseo
Ayer sonrieron de nuevo, agazapadas al fondo del espejo. Mientras creen que duermo percibo sus débiles vahídos, sus garras rasgando el vidrio. Insomne, erizado el vello, continúo atado a la silla.
Produce lástima contemplar su desvarío.
Sufre. Y estamos hambrientas.
Sonreímos para animarlo. Decídete a cruzar, susurramos. Sé ecuánime. Libera tu alma, entrega tu alma, sácianos.
viernes, 17 de febrero de 2012
Plegaria por el día ido
Si pudiera tornarse sombra,
del aire desapegado viajero.
del aire desapegado viajero.
Si su aliento vaho deviniera,
en el mostrador del bar
olvidado de sí
poco a poco diluirse.
Si pudiera amar a las personas
sin recordar que un día
habrá de perderlas.
Si pudiera vivir.
Buenas noches espejo. En tus lágrimas medro.
Algo nos traerá la mañana.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Tom Tan
En la jaula trece donde nació,
mientras cabizbajo su noúmeno espulga
recordar cree lejana isla,
verdes palmeras, desvaídos arbustos tropicales,
sedoso pelaje de hembras al soslayo.
Orangután meditabundo, con mirada acuosa
tras los barrotes acuosas
siluetas silentes vislumbra.
Pobicholo vello Tom.
Pero Borneo está lejos, tal vez desvanecido,
los cocos se pudren en los mares color vino
el tumor se extiende por su pulmón
esa tos no presagia nada bueno.
Pobicholo en vías de extinción.
mientras cabizbajo su noúmeno espulga
recordar cree lejana isla,
verdes palmeras, desvaídos arbustos tropicales,
sedoso pelaje de hembras al soslayo.
Orangután meditabundo, con mirada acuosa
tras los barrotes acuosas
siluetas silentes vislumbra.
Pobicholo vello Tom.
Pero Borneo está lejos, tal vez desvanecido,
los cocos se pudren en los mares color vino
el tumor se extiende por su pulmón
esa tos no presagia nada bueno.
Pobicholo en vías de extinción.
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