Yo, que como la muerte he sido expulsado del corazón de los hombres, como la muerte retorno a ellos bajo la piadosa forma de un augurio.
Parida con dolor
el alba añora a su madre umbría, odia
al padre que la devora.
Con sus dientes ha roto el cordón umbilical.
Por eso en la claridad hay siempre restos de sangre
por eso la claridad anhela la sombra.